Es, como su nombre indica, una Empresa especializada en acometer todo tipo de trabajos en lugares de difícil acceso, utilizando para ello técnicas derivadas de la práctica deportiva (escalada y espeleología), recicladas al campo industrial. Estas técnicas se encuentran hoy en día perfectamente legisladas, utilizando para ello materiales fabricados específicamente para el entorno laboral, logrando unos estándares de seguridad difícilmente imaginables.
Es socio desde 2010 de pleno derecho de ANETVA, al ser su actividad empresarial los trabajos verticales, como determina el ordenamiento interno de esta asociación, y realizarla basándose en la normativa vigente recogida en RD 2177/2004 de 12 de noviembre, relativo a la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo para realizar trabajos temporales en altura, respetando la ética y deontología empresarial estipuladas por ANETVA.
En ANVER TRABAJOS VERTICALES pensamos que sólo el trabajo bien hecho es la puerta hacia el futuro. Para esto es Imprescindible tener una base sólida, asentada en pilares firmes.
Acometemos con total seguridad trabajos tradicionalmente arriesgados. La elección de los materiales y equipos adecuados, el profundo conocimiento de su uso (a través de una concienzuda formación), y la planificación y seguimiento exhaustivo de cada uno de los trabajos, nos permite alcanzar unos estándares de seguridad difícilmente imaginables, cumpliendo las normativas vigentes en materia de seguridad.
Porque la experiencia acumulada durante muchos años (tanto en las técnicas de progresión como en los diferentes campos que cubre nuestra Empresa), unido al afán diario de conocer nuevos materiales y técnicas de aplicación, nos permite ofrecer al cliente soluciones de calidad y garantía.
La facilidad de adaptación a cualquier superficie nos permite trabajar sin limitaciones en cualquier edificación, industria u obra civil. Podemos ser útiles a cualquier cliente potencial, como administradores de fincas, propietarios, constructores, promotores, oficinas técnicas, empresas hoteleras, inmobiliarias, industrias, administraciones públicas, etc…
El abanico de diferentes servicios que puede abarcar nuestra Empresa es
tremendamente amplio. A continuación les indicamos algunos de los más solicitados:
Toda clase de cerramientos de fachadas, y de cualquier tipo de superficies de difícil acceso.

Cuando, hace ya más de veinte años surgieron las primeras empresas de trabajos verticales en España, teníamos muy claro que debíamos de ofrecer, por encima de todo, un buen servicio, un trabajo profesional. Existía la dificultad de que teníamos que “romper moldes”, pero por otro lado, el ser los únicos nos daba muchísima ventaja, pudiendo ser muy competitivos frente a otras alternativas, y aun así trabajar con un amplio margen de beneficio.
Tanto empresas como a particulares quieren minimizar costes, invirtiendo sólo en lo estrictamente necesario. Esto debe de traducirse en una contención de los precios, pero nunca en una dejación de nuestras obligaciones. El contratista es responsable subsidiario del personal de la empresa contratada, y esto es algo que debe de tenerse en cuenta a la hora de elegir a quien encomendamos la ejecución de los trabajos.
El origen de los hoy denominados “Trabajos Verticales” es difícil de datar. Probablemente podamos hablar de que los primeros trabajos para los que fueron contratados escaladores, daten de los años cincuenta, en Estados Unidos principalmente, y poco después en Europa.
En España las primeras empresas vieron la luz a finales de la década de los ochenta cuando, en un corto espacio de tiempo nacieron empresas en prácticamente todas las grandes capitales.
Estas empresas estaban constituidas básicamente por escaladores, con amplios conocimientos del medio vertical, algo de oficio, y generalmente poca preparación a nivel de gestión de empresas.
No obstante, a pesar de esta escasa preparación, la mayoría de las empresas “pioneras” crecieron de forma rápida. Es lógico si pensamos que ocupaban un “nicho” de negocio completamente virgen. No había competencia. Estábamos, por decirlo de alguna manera, “condenados al éxito”.
Desde entonces hasta ahora, han cambiado muchas cosas. Los trabajos verticales forman parte de la cotidianidad, y ya nadie se sorprende al ver operarios que trabajan colgados de cuerdas. La Legislación actual ya contempla y regula ésta actividad, los equipos utilizados están fabricados específicamente para el mundo laboral (no para actividades deportivas), y los diferentes niveles de formación legalizados y en continuo desarrollo.